APOCALIPSIS LAS SIETE IGLESIAS VISION PRELIMINAR En el comienzo del Apocalipsis el Apóstol Juan deja claramente establecido que es un libro profético, no admitirlo implica negar la autoría del mismo y demostrar que el libro es apó- crifo. La Iglesia ha establecido que este libro es inspirado por Dios y escrito por San Juan, los críticos bíblicos en general aceptan esta postura. Leemos en el Apocalipsis: [1].Esta es la Revelación de Jesucristo; Dios quiso que enseñara a sus servidores, mediante esta revelación, lo que va a suceder pronto. Envió a su ángel para que se lo transmitiera en forma de visiones a su servidor Juan, [2].el cual afirma que todo lo que ha visto es palabra de Dios y testimonio solemne de Jesucristo. [3].Feliz el que lea en público estas palabras proféticas y felices quienes las escuchen y hacen caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca. San Juan comienza entonces el libro confirmando que está inspirado por el mismo Jesucristo y lo declara profético, luego continua: [4].Juan, a las siete Iglesias de Asia. Reciban gracia y paz de parte de Aquel que Es, que era y que viene, y de parte de los siete espíritus que están ante su trono, [5].y de parte de Cristo Jesús, el testigo fiel, el primer nacido de entre los muertos, el rey de los reyes de la tierra. El nos ama [6].y por su sangre nos ha purificado de nuestros pecados, haciendo de nosotros un reino y una raza de sacerdotes de Dios, su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. [7].Miren, viene entre nubes; lo verán todos, incluso los que lo hirieron, y llorarán por su muerte todas las naciones de la tierra. Sí, así será. [8].Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, Aquel que Es, que era y que ha de venir, el Todopoderoso. [9].Yo, Juan, hermano de ustedes, con quienes comparto las pruebas, el reino y la perseveran- cia en Jesús, me encontraba en la isla de Patmos a causa de la palabra de Dios y por haber proclamado a Jesús. [10].Se apoderó de mí el Espíritu el día del Señor y oí a mis espaldas una voz que sonaba como trompeta: [11].«Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete Igle- sias: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea.» Toda esta introducción permite determinar: ? Quien hace la revelación. Es el mismo Jesucristo. ? Que la recibe en forma de visiones. ? Que serán felices quienes transmiten esta palabra y los que la escuchen. ? Que lo visto es palabra de Dios. O sea es verdad. ? Que la Iglesia recibe gracia y paz de parte del Padre, el Espíritu Santo y el Hijo Jesucris- to. Es decir la Santísima Trinidad, protección de la Iglesia a lo largo de los siglos. ? Que recibe la visión en la isla de Patmos lugar donde se encontraba deportado por causa de la Fe. ? Que recibe la misión de escribir lo que ve, de parte del mismo Jesucristo. Y sigue con una visión introductoria en la que Cristo se presenta de manera majestuosa: [12].Me volví para ver quién me hablaba. Detrás de mí había siete candeleros de oro, [13].y en medio de los candeleros vi como a un hijo de hombre, vestido con una túnica que le llegaba has- ta los pies y un cinturón de oro a la altura del pecho. [14].Su cabeza y sus cabellos son blancos, como la lana blanca, como la nieve; sus ojos parecen llamas de fuego; [15].sus pies son como bronce pulido acrisolado en el horno; su voz resuena como estruendo de grandes olas. [16].En su mano derecha tiene siete estrellas; de su boca sale una espada aguda de doble filo y su cara brilla como el sol cuando está en su máximo esplendor. [17].Al verlo caí como muerto a sus pies; pero me tocó con la mano derecha y me dijo: «No temas, soy yo, el Primero y el Ultimo, [18].el que vive. Estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y de su reino. [19].Escribe, pues, lo que has visto, tanto lo presente como lo que ha de suceder después. [20].Escucha el significado de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias, y los siete candeleros son las siete Iglesias.» El Espíritu se apodera del Apóstol un día domingo, el día del Señor, y una voz potente le ordena escribir lo que ve y enviarlo a las siete Iglesias. San Juan se encuentra entonces frente al mismo Jesús, el que se identifica en los versículos [17 y 18] y a quien ve en una visión fantástica que lo sobrecoge hasta caer como muerto. Hay autores que se han tomado el trabajo de explicar el simbolismo de esta visión y a quienes pueden remitirse aquellos que gusten de las explicaciones simbólicas, en mi caso solo deseo re- saltar que es Cristo mismo quien se mueve entre los siete candelabros de oro y tiene en la mano las siete estrellas. Esto es importante porque en [19] es entonces Cristo el que le pide que escriba lo que ve que corresponde al presente y al futuro, reafirmando así el carácter profético del libro, su procedencia directa del mismo Jesús, quien además le explica que las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias y los siete candelabros son las siete Iglesias. Cristo se mueve entonces en medio de los siete candelabros es decir en medio de la historia de la Iglesia, los siete ángeles para hacer realidad las promesas de Nuestro Señor cuidan que las puer- tas del infierno no prevalezcan contra ella y quitarán el candelabro para dar paso a una nueva época cuando la situación la coloque en peligro extremo. LAS SIETE IGLESIAS Independientemente de que las siete cartas tengan un significado inmediato para siete comunidades eclesiales que existían en el momento en que se escribió el libro, aquel que lo desee encontrará tratados especialmente en el campo protestante sobre la existencia histórica de estas comunidades en época de San Juan, lo que verdaderamente nos importa es que las cartas tienen un alcance más lejano en el tiempo y se refieren a la historia total de la Iglesia; como se leyó Cristo le pide a San Juan que escriba lo que ha visto tanto en el presente como en el futuro [19]. El presente el Apóstol lo vive porque corresponde a la época que identifica a la Iglesia de su tiempo, el resto corresponde a la historia de la misma a lo largo de los siglos y hasta el fin de los tiempos. Debemos asumir entonces que cada carta nos pinta un bosquejo de las características sobresalientes de una época de la Iglesia que la define de manera particular en cuanto a sus logros, marca sus desvíos de las enseñanzas de Cristo por lo que es llamada al cambio de actitud. Si la conversión no se produce su candelero será retirado y comenzará una nueva época. Luego se explicita el premio que corresponderá a quienes se mantengan firmes en la Fe durante ese periodo. A esta altura es necesario realizar algunas consideraciones, en las dos primeras épocas de la Igle- sia voy a coincidir en lo esencial de la interpretación con autores provenientes de otras confesio- nes cristianas distintas de la Iglesia Católica y que toman las siete cartas como la historia de la Iglesia, luego será evidente la diferencia de criterios. Deseo aclarar que no es mi intención pole- mizar al respecto, demasiadas guerras, demasiado dolor y demasiado mal ejemplo para los no cristianos trajeron las diferentes posturas a lo largo de los siglos, situaciones que sin duda Dios utilizó para purificar la Iglesia. Mucha sangre sin embargo fue derramada inútilmente por la so- berbia, la incomprensión y la maldad de los hombres. La Iglesia está formada por hombres comunes con las imperfecciones propias de ellos, a veces para salvarla del desastre, por la fidelidad de Jesucristo a su promesa, aparecen seres providen- ciales, los Santos. A lo largo de su historia hubo también en el seno de la Iglesia hombres malva- dos, viciosos, arrogantes, para los cuales estaban en primer lugar sus propios intereses y que entorpecieron la difusión del Reino de Dios y su justicia. Sin embargo una visión desapasionada a estos 20 siglos de historia, observando la diáspora de confesiones cristianas originada por la libre interpretación, debe despejar las dudas y mostrar- nos que a pesar de todos sus defectos y falencias la depositaria de la Tradición de los Apóstoles y de la interpretación genuina de la Palabra de Dios, es la Iglesia Católica, es a partir de ella y de su historia que se deben interpretar las diferentes épocas profetizadas, las cumplidas y las que vendrán. Hecha esta aclaración veamos entonces cual es el desarrollo de la historia de la Iglesia conforme a la visión de San Juan: 1.- EFESO A la iglesia de Efeso correspondiente a la primer época se le escribe: [1].Al ángel de la Iglesia que está en Efeso, escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano y camina en medio de los siete candeleros de oro: Cada carta comienza presentando una parte de la visión total que el Apóstol tiene de Cristo, este tiene ahora en su mano las siete estrellas o sea el control de los siete ángeles correspondiente a uno por cada época. Cristo deja a la libertad del hombre manejar su historia, pero conserva la autoridad para decidir cuando clausurar una época, para que comience otra. [2].Conozco tus obras, tus dificultades y tu perseverancia. Sé que no puedes tolerar a los malos y que pusiste a prueba a los que se llaman a sí mismos apóstoles y los hallaste mentirosos. [3].Tampoco te falta la constancia y has sufrido por mi nombre sin desanimarte, [4].pero tengo algo en contra tuya, y es que has perdido tu amor del principio. La carta presenta las características principales de esta iglesia, llena de obras realizadas con per- severancia y bajo serias dificultades especialmente por la persecución de los judíos, su marca es un amor muy especial entre sus fieles que es admirado y valorado por los paganos y aún por mu- chos de los judíos. Este amor es puesto a prueba, los fieles como sabemos vendían todo y lo po- nían a disposición de los Apóstoles, sin embargo se manifiestan las debilidades propias del hom- bre, Ananías y Sáfira mienten, Hechos, 5: 1,11, y son castigados sin contemplaciones, con la muerte, por Dios. Como es lógico estando de por medio los hombres, los estados ideales duran poco y así todo el fervor inicial al pasar el tiempo se va enfriando, en los ágapes los que más tienen comen aparte de los más pobres y con seguridad ya no venden sus propiedades para donarlas a la comunidad representada en la Iglesia. Aparece entonces el reproche, se perdió el amor del principio. [5].Date cuenta, pues, de dónde has caído, recupérate y vuelve a lo que antes sabías hacer; de lo contrario iré donde ti y cambiaré tu candelero de su lugar. Eso haré si no te arrepientes. [6].Pero ya es algo positivo que rechaces la conducta de los nicolaítas, que yo también aborrez- co. Junto con la interpelación está el mandato, vuelve a las fuentes o comenzará otra época; como es fácil suponer esta época corresponde a la iglesia de los Apóstoles y se extiende desde la Ascen- sión del Señor hasta Nerón aproximadamente el año 50 de nuestra era. Cristo habla aquí de cam- biar el candelero de lugar y es lo que sucede, perseguidos cruentamente por los judíos los Após- toles se dispersan en todas direcciones y Pedro traslada su sede a Roma. Cristo marca también su desprecio a aquellos desvíos que se apartan de las enseñanzas de los Apóstoles, no está claro si la carta se refiere a uno de los diáconos nombrado por los Apóstoles de nombre Nicolás pero se supone que los nicolaítas hicieron su propia interpretación de la Pala- bra y la adaptaron a los comportamientos sexuales propios del paganismo. Es claro que vivir el cristianismo no es tarea fácil y menos aún lo era en el ambiente pagano de aquella época, es así que se intentó a lo largo de los siglos de suavizar estas exigencias a los deseos del hombre y el nicolaísmo es un caso de permisividad sexual dentro de la doctrina que se extiende hasta nues- tros días cualquiera sea el nombre que se le de. [7].El que tenga oídos, escuche este mensaje del Espíritu a las Iglesias: «Al vencedor le daré de comer del árbol de la vida, que está en el Paraíso de Dios.» Todas las cartas concluyen con el premio otorgado a los vencedores de esa iglesia, es posible que la magnitud del sacrificio realizado por los cristianos de cada época conlleve el lugar asignado en el Reino, parecería que esta es la explicación de la diferencia del premio en cada una. De todas maneras cualquiera sea este el premio principal es siempre en definitiva gozar de Dios por toda la eternidad. 2.- ESMIRNA A la iglesia de Esmirna, la segunda se le escribe: [8].Escribe al ángel de la Iglesia de Esmirna: Así habla el Primero y el Ultimo, el que estuvo muerto y volvió a la vida Nuevamente se presenta un rasgo de la visión preliminar, es el Cristo que los Apóstoles y los discípulos conocieron, ellos lo vieron morir y resucitar, nadie duda que es el Hijo de Dios. Él a continuación menciona las características que definen esta iglesia. [9].Sé que sufres y eres pobre, y, sin embargo, eres rico. Sé cómo te calumnian los que preten- den ser judíos y no lo son, pues su sinagoga es la de Satanás. [10].No tengas miedo por lo que vas a padecer. El diablo meterá a algunos de ustedes en la cárcel para ponerlos a prueba. Serán diez días de prueba. Permanece fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. La Iglesia es perseguida por los judíos desde su mismo nacimiento y cuando comienza a exten- derse por toda el Asia la mala predisposición de estos se acentúa, pero además comienza como metodología el calumniar a los cristianos ante las autoridades romanas y le dan al imperio la po- sibilidad de disponer de un chivo expiatorio para poder culparlo de sus dificultades. Por otra par- te los Césares ven en el cristianismo un peligro cierto de la pérdida del absolutismo de su poder. De esta manera durante el periodo de esta iglesia se produjeron crueles persecuciones, podríamos decir demoníacas, las cuales con algún pequeño lapso de aparente calma se pueden resumir en las siguientes, que representan por su número de diez, la misma cantidad simbolizada en los días de prueba: 1. Nerón desde el año 54 al 68. 2. Domiciano desde el año 81 al 96. 3. Trajano desde el año 98 al 117. 4. Adriano desde el año 117 al 138. 5. Septimio Severo desde el año 193 al 211. 6. Maximino desde el año 235 al 238. 7. Decio desde el año 249 al 251. 8. Valeriano desde el año 253 al 260. 9. Aureliano desde el año 270 al 275. 10. Dioclesiano desde el año 284 al 305. A esta iglesia no se le reprocha nada, la dureza de las persecuciones y el sufrimiento de los fieles compensan cualquier error, sin embargo se le da un mandato, permanecer fiel hasta la muerte o sea el martirio, se le quita su candelero pero no como un castigo sino porque después de tanto sufrimiento comenzará una época totalmente distinta en la que cambiaran totalmente las relacio- nes con el poder civil. Se pide permanecer fieles hasta la muerte porque por la crueldad de las persecuciones es fácil caer en la tentación de ceder ante el poder y así muchos cristianos, incluidos miembros del clero, renegaron de Cristo para salvar su vida; cuando terminaron las persecuciones la reinserción de estos cristianos a la Iglesia trajo muchos problemas. A pesar que habrá algunas nuevas y esporádicas persecuciones estas como sistema concluyen y junto con ellas el periodo de esta iglesia en el año 313, Constantino y el Edicto de Milán marcan el comienzo de la siguiente época. [11].El que tenga oídos, escuche este mensaje del Espíritu a las Iglesias: «El vencedor no tiene nada que temer de la segunda muerte.» El premio ofrecido asegura a los vencedores de esta época, los que permanecieron fieles, en con- traste con los que renegaron o bien negociaron con su fe, la salvación eterna; en definitiva no morirán por segunda vez es decir no habrá para ellos una segunda prueba, volveremos sobre este tema misterioso de la segunda muerte cuando tratemos la última iglesia, por lo tanto se librarán del castigo eterno. 3.- PERGAMO La tercera iglesia es Pérgamo y a ella el Señor le dice: [12].Escribe esto al ángel de la Iglesia de Pérgamo: Así habla el que tiene la espada aguda de doble filo: La imagen de Cristo que habla a esta iglesia está lista para cortar, se avizora la siega del fin de los tiempos. Esta iglesia tiene su tiempo desde el edicto de Milán en el año 313 hasta, me parece lo más correcto, el papado de San Gregorio Magno hacia el año 590. Pérgamo quiere decir libros y es la época de grandes Doctores de la Iglesia: Lactancio, San Am- brosio, San Agustín y muchos otros. Se establecen las bases doctrinales y teológicas contra las herejías que buscan racionalizar el cristianismo y quitarle todo misterio, tocando puntos de más en más sutiles de la doctrina trinitaria y cristológica [13].Sé dónde vives, y ahí está el trono de Satanás. Pero te aferras firmemente a mi Nombre y no has renegado de tu fe ni siquiera cuando mataron a Antipas, mi fiel testigo, ahí donde vives, en esa tierra de Satanás. [14].Pero tengo alguna cosa contra ti: toleras a los que tienen la doc- trina de Balaán, el que enseñó a Balac a hacer tropezar a los israelitas con la prostitución y las carnes sacrificadas a los ídolos. [15].Lo mismo hacen los que siguen la doctrina de los nicolaí- tas ahí donde ti. Se terminan las grandes persecuciones en el Imperio Romano, la Iglesia es aceptada como inte- grante de los cultos tolerados por el Estado y empieza a devenir en la religión oficial. Establece su sede de manera visible en Roma lugar donde vive Satanás padre del paganismo y donde preparará su último intento de dominar al hombre, porque es allí donde antes de la parusía, es decir la segunda venida de Cristo, morará el falso cordero sostén religioso del An- ticristo. No sabemos quien fue Antipas, posiblemente un mártir de la verdadera Fe frente a las nu- merosas herejías que amenazan a la Iglesia, la más peligrosa fue el arrianismo que estuvo a punto de mandarla de vuelta a las catacumbas. Balaán era un profeta que creía en Yahvé pero que a la vez que deseaba cumplir sus mandatos también deseaba no quedar mal con el poder temporal del Rey Balac, de manera que en definiti- va no cumple con Yahvé ni con el Rey y termina muerto. En esta época muchos dignatarios de la Iglesia comienzan a inmiscuirse con el poder civil y a tratar de congeniar los poderes del mundo con la propagación del evangelio, son los que figurati- vamente siguen la doctrina de Balaán, por supuesto también el poder civil se entromete con asi- duidad en las decisiones de la Iglesia. Asimismo al mezclarse la Iglesia con los cultos paganos se introducen en la doctrina prácticas en las que se mantienen y posiblemente se intensifican los comportamientos atribuidos de los nicolaítas. Durante este periodo sin embargo la Iglesia comienza a impregnar de cristianismo las estructuras sociales, muchas crueles costumbres del paganismo son desarraigadas, si bien no se elimina se suaviza la práctica de la esclavitud y en un imperio en franca decadencia pasa a ser en muchos casos el último escollo a la desintegración, fueron hombres de la Iglesia quienes con la cruz y sin violencia se interpusieron entre los Bárbaros y Roma para detener o mitigar las invasiones. Fue también la Iglesia la que evangelizó a los Bárbaros y los integró al imperio. La Iglesia comienza a tener un fuerte prestigio moral en la sociedad y se presenta como referente de la misma frente a la incapacidad y la debilidad de los emperadores posteriores a Constantino. San Gregorio Magno es el Papa que señala el camino a la Iglesia, convoca concilios, combate herejías, evangeliza pueblos y es respetado por propios y extraños. [16].Recupérate, pues si no iré pronto donde ti para combatir a esa gente con la espada de mi boca. Cristo que dejó bien en claro en su vida pública que no se puede servir a dos señores a la vez, pide un cambio un regreso a las fuentes. Este cambio no se produjo, la simonía, es decir la com- pra y venta de las cosas espirituales y temporales, se manifiesta en hombres de la Iglesia que se mezclan con los poderes civiles, esta época es castigada con la espada las invasiones de los bár- baros son particularmente cruentas. [17].El que tenga oídos, oiga este mensaje del Espíritu a las Iglesias: «Al vencedor le daré un maná misterioso. Le daré también una piedra blanca con un nombre nuevo grabado en ella que sólo conoce el que lo recibe.» Nuevamente el premio, no sé que será y significará la piedra blanca con el nombre grabado, pero en definitiva el gran premio es llegar al Reino de Dios. 4.- TIATIRA La cuarta Iglesia es Tiatira [18].Escribe al ángel de la Iglesia de Tiatira: Así habla el Hijo de Dios, cuyos ojos son como llama de fuego y cuyos pies parecen de bronce brillante: La figura de Cristo es imponente y trasunta poder, Él es cabeza de la Iglesia que es su cuerpo místico y en este tiempo la Iglesia dominará el panorama sociopolítico de occidente esta época se extiende desde San Gregorio Magno hacia el año 590, finalizando alrededor del año 1550 con Carlos V de Alemania, I de España. [19].Conozco tu proceder, tu amor, tu fe, tu servicio, tu perseverancia y tus últimas obras más numerosas que las primeras. Cristo es reconocido como Hijo de Dios en todo lo que fue el imperio romano y aun más allá, el siglo de hierro del pontificado afirma la Iglesia. El cristianismo impregna todas las estructuras, los misioneros llegan con el Evangelio a todo el orbe conocido. Los príncipes y señores se declaran servidores de la Iglesia, en los monasterios se guarda la cultura y se educa al hombre. Las masas se mueven al influjo de la Fe, aparecen las cruzadas liberadoras de los lugares santos, Cristo en verdad reina. Son los años de las grandes catedrales, la Suma Teológica, las obras de arte religioso, la literatu- ra con esa obra maestra que es La divina Comedia, la reconquista de España, los grandes descu- brimientos y Dios en definitiva es el centro de la creación. [20].Pero tengo contra ti que dejas actuar a tu Jezabel, esa mujer que se llama a sí misma pro- fetisa, que enseña a mis servidores y los hace descarriar, pues se prostituyen y comen carnes sacrificadas a los ídolos. Nuevamente lo imperfecto de la naturaleza humana que la hace caer a pesar de llevar a Dios en su corazón. La ambición de poder es la droga maldita que infecta a muchos, el papocesarismo, la ingerencia de la Iglesia en las cosas del poder civil, y el cesaropapismo, la ingerencia del poder civil en la Iglesia, se manifiestan tanto en occidente como en oriente. Jezabel es un personaje del antiguo testamento hija del rey de los sidonios los cuales eran adora- dores de Baal, el rey de Israel Ajab a pesar de los consejos de los profetas fieles a Yahvé tomó por esposa a Jezabel. El poder civil, Ajab, se vale de otra religión, por medio de Jezabel, para corromper la verdadera fe de los israelitas. Dentro de la interacción entre lo civil y lo religioso aparece como componente principal la herejía que permite justificar lo que con la fe verdadera no se podría. En esta época en que hombres religiosos se dejan corromper por los negocios del mundo, se es- tablece dentro de la Iglesia la herejía con sus dos componentes: la relajación moral y la contami- nación intelectual de paganismo. Jezabel simboliza la intromisión del gobierno feudal en la Igle- sia y la intromisión de la Iglesia en la política. Nada representa mejor lo expuesto que la "guerra de las investiduras" Esta contaminación todavía existe en la Iglesia y será usada por el Anticristo. [21].Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere dejar su prostitución. [22].Por eso ahora la voy a arrojar a un lecho de dolor y también enviaré una prueba terrible a los que cometen adulterio con ella, a no ser que se arrepientan de sus maldades. [23].A sus hijos los heriré de muerte; así entenderán todas las Iglesias que yo soy el que escudriña el corazón y la mente, dando a cada uno según sus obras. El tiempo de esta Iglesia es el más largo de todas las pasadas, casi diez siglos. Al no haber arre- pentimiento esta Iglesia sufrió tremendos castigos: epidemias que culminan con la Muerte Negra, innumerables guerras feudales y entre estados, los cismas religiosos de oriente y occidente, la reforma protestante; vemos que si grandes fueron los logros grandes también los castigos. Si Jezabel representa la herejía, sus hijos los herejes son enviados a la muerte, en esta época: nacen la Inquisición y la hoguera. La represión religiosa se volvió incluso contra los mismos que la crearon: Savonarola, Galileo, Juana de Arco entre otros pagaron con su vida los manipuleos políticos y religiosos que se hizo de ella y finalmente terminó en un gran lago de sangre. Debemos saber que volverá más adelante de la mano del Anticristo. [24].Ahora escúchenme los demás de Tiatira que no comparten esa doctrina: no los heriré a ustedes que no han conocido sus «misterios», como ellos dicen, que son los misterios de Sata- nás. [25].Pero mantengan lo que tienen hasta que yo venga En este período de la Iglesia en que los grandes Prelados, en la búsqueda de poder, dividen su tiem- po entre lo espiritual y lo temporal; donde los Príncipes afirman su poder, invocando el nombre de Dios y se asignan el derecho de decidir sobre las verdades de la Fe; están los que se mantienen pu- ros al mensaje evangélico, sin dejarse contaminar, por "los misterios de Satanás". ¿Significará que éste es el mayor pecado en la Iglesia? Creo que sí, la intromisión con el poder tem- poral, es lo que más ha corrompido a la Iglesia y ha sido la causa principal de la profunda división del cristianismo. "Mantengan lo que tienen" en adelante no es tiempo de grandes cambios, a partir de aquí la Iglesia debe sostener y mantener su legado hasta que Cristo vuelva: el dogma, la doctrina, la tradición, la liturgia. El cristianismo ha pasado por la cúspide, comienza la declinación; no habrá ya grandes obras, no más: catedrales, Suma Teológica y civilización cristiana. Cristo ya anuncia su vuelta, la Parusía aparece. [26].Al que venza y se mantenga en mis caminos hasta el fin, le daré poder sobre las naciones, [27].las regirá con vara de hierro y las quebrará como vasos de barro. Será como yo, que recibí de mi Padre este poder. [28].Y le daré la estrella de la mañana. Es un premio temporal y no tengo otra explicación que remitirlo a la época de la última Iglesia, cuando Cristo reine con poder en el mundo, por un período de tiempo prolongado, que podrá ser o no de mil años. Jesús que ha recibido del Padre el poder sobre las naciones, es Rey, y ejercerá su realeza en este mundo. Los vencedores de esta Iglesia lo acompañaran en su reinado. Parece también hay un premio espiritual, simbolizado en el Lucero del alba, que debe referirse a la vida eterna, premio común a todos los que sigan fielmente a Cristo. [29].El que tenga oídos, oiga este mensaje del Espíritu a las Iglesias. Esta exhortación a entender la profecía, está puesta aquí al final y no antes de las promesas. Se acentúa así la magnitud de la revelación que viene. 5.- SARDES La quinta Iglesia es Sardes. 1].Escribe al ángel de la Iglesia de Sardes: Así habla el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Cristo reafirma que tiene el control de la Iglesia, habla con la autoridad de aquel que tiene poder, en sus manos están los siete espíritus y las siete estrellas. Él cuida de la Iglesia y la protege y a partir de esta época solamente la permanente atención del Señor la sostendrá de las duras pruebas que le esperan. El tiempo de esta Iglesia se extiende des- de Carlos V, año 1550, hasta la Revolución Francesa, año 1789, comienzo de la entronización en el mundo del humanismo sin Dios. Conozco tus obras; te creen vivo, pero estás muerto. Durante los siglos XIV y XV había comenzado un neopaganismo manifestado en el arte y la literatura, mecenas de la cultura, incluidos Papas, mantenían esta corriente cultural. Se gestaba así en la sociedad cristiana un renacimiento del paganismo disfrazado de neocristianismo que hará eclosión durante la época de esta iglesia influyendo en la formación política de los estados. Las importantes mejoras en la técnica de fabricar el papel y la invención de la imprenta permitie- ron que las nuevas ideas se extendieran masivamente. Si el siglo XV se distingue por su apertura al mundo clásico grecorromano, el siglo siguiente desarrolla una cultura que inspirada en aquella introduce de la mano de su autor más significati- vo, Erasmo de Rotterdam, un humanismo que pondrá al hombre en el centro del universo y do- minador de los sucesos. Nicolás Maquiavelo con su obra El Príncipe da una nueva visión de la realidad política en Euro- pa que llevaría a esta a la filosofía del nacionalismo. Desaparece la visión imperial para acen- tuarse la división en naciones. Producida la Reforma protestante los estados que admitieron el luteranismo dieron soporte reli- gioso al absolutismo de los príncipes y los que adhirieron al calvinismo lo hicieron con la bur- guesía la cual comenzaba a detentar un poder económico que influrá notoriamente en la política, ambos sistemas tienden a relegar la Religión al Templo y a hacer absoluto al Estado fuera del Templo. El siglo XVI significa la ruptura de la unidad religiosa de la Europa occidental y en cierto modo también la ruptura de la unidad cultural. Con el nominalismo filosófico se llega a la ciencia experimental o positiva la cual en los siglos XVI y XVII a través de: Copérnico, Giordano Bruno, Kepler. Galileo, Leonardo da Vinci, Torri- celli, Boyle y Newton entre otros produce un avance enorme en la astronomía, la física y las di- ferentes disciplinas científicas. Al terminar el siglo XVII Europa se ha extendido territorialmente hasta los confines del mundo por la colonización de América. Es la época del Renacimiento que en su doble vertiente de clasicismo, adhesión a la cultura gre- corromana, y barroquismo, adhesión a la libertad de expresión artística, crea el ambiente propi- cio para el desarrollo del hombre moderno, caracterizado por su fe en sí mismo y en su creencia de llegar a conocer el Universo por sus propios medios. La Reforma Protestante con la libre interpretación le dio a la burguesía la justificación ética para el precapitalismo al hacer de la religión un asunto privado y permitiendo sin trabas morales para la vida pública la acumulación del capital en manos de los ricos mercaderes. El Iluminismo y el Positivismo llevaron finalmente al Liberalismo. Cristo define esta época como la de uno que se cree vivo, renacimiento, pero está muerto. El hombre moderno comienza el camino que inevitablemente lo lleva a dejar de lado a Dios. [2].Despiértate y reanima lo que todavía no ha muerto, pues tus obras me parecen muy medio- cres a la luz de Dios. La Iglesia se abroquela en si misma, el Concilio de Trento comenzado a fines de la Iglesia ante- rior y concluido a comienzos de esta, fija la doctrina, la liturgia y el dogma, la Iglesia se declara la depositaria de la verdad frente a las herejías y se inicia un camino que la llevará a la pérdida del poder temporal que tendrá su culminación en la siguiente época con la pérdida de los Estados Pontificios. En este tiempo aparecen santos como: San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Avila, San Juan de Dios, San Camilo, quienes fundan órdenes religiosas las que por medio de diferentes carismas intentarán revivir el espíritu evangélico. No es tiempo de logros nuevos solamente queda reanimar lo que no ha muerto. [3].Recuerda lo que recibiste y oíste; ponlo en práctica y arrepiéntete. Porque si no te mantie- nes despierto vendré como un ladrón, sin que sepas a qué hora te sorprenderé. El llamado al arrepentimiento y el retorno a las fuentes. La Parusía aparece como posibilidad al final de esta Iglesia, Cristo vendrá de improviso si el hombre no se arrepiente y cambia de acti- tud. [4].Tengo, sin embargo, los nombres de unos pocos de Sardes que no mancharon sus ropas; ésos me acompañarán vestidos de blanco, porque se lo merecen. [5].El vencedor vestirá de blanco. Nunca borraré su nombre del libro de la vida, sino que pro- clamaré su nombre delante de mi Padre y de sus ángeles. Las personas realmente fieles al Señor son pocas, la sociedad en su conjunto ha perdido el senti- do de lo trascendente y se aleja cada vez más de Dios, al que persevere se le promete un premio temporal que no sé cuál es y uno espiritual que es la vida eterna. Finalmente se reitera el llamamiento a escuchar el mensaje. [6].El que tenga oídos, escuche este mensaje del Espíritu a las Iglesias 6.- FILADELFIA. [7].Escribe al ángel de la Iglesia de Filadelfia: Así habla el Santo, el Verdadero, el que guarda la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar, y si cierra, nadie puede abrir Las llaves del Reino de los Cielos han vuelto a manos de Cristo, de ahora en adelante es quien cierra o abre el acceso al mismo. Es como si el hombre de fe hubiese quedado solo frente a Dios, la pertenencia a la Iglesia no lo salva esta ha perdido el poder de atar y desatar, las llaves le han sido quitadas. Creo que esto apunta a la gran apostasía cuando la Iglesia visible sirva al Maligno lo que debe producirse poco antes de la Parusía o sea la segunda venida de Cristo, lo cual justificaré más adelante. Filadelfia significa amor entre hermanos y es evidente que en esta época y luego del Concilio Vaticano II la Iglesia exhorta a la recreación del sentido comunitario y a la concreción de la civi- lización del amor, tal vez el único camino posible para alejar la Parusía. La época de esta Iglesia se extiende desde la Revolución Francesa hasta el regreso de Nuestro Señor. [8].Sé lo que vales; he abierto ante de ti una puerta que nadie podrá cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado mi palabra y no has renegado de mí. [9].Mira que voy a to- mar a algunos de la sinagoga de Satanás, de esos que se llaman judíos y no lo son, sino que mienten. Yo haré que vayan y se postren a tus pies, porque habrán visto que yo te amo. Es evidente que la Iglesia actual ha quedado prácticamente sin poder temporal, le queda un fuer- te prestigio moral, pero los que detentan el poder real en el mundo apenas si hacen caso de sus prédicas. En vano el Papa actual se desespera pidiendo: una distribución más justa de las rique- zas y la reducción de la deuda externa que inmoviliza y sume en la desesperación a regiones en- teras del planeta, la voces de respuesta que se escuchan y los gestos que se hacen son diplomáti- camente corteses pero nada más. Sin embargo y a pesar de su debilidad esta Iglesia a lo largo de este tiempo y por medio de los diferentes Pontífices que la gobernaron ha mantenido firme la doctrina y el dogma, a la vez que ha denunciado en sus documentos el carácter anticristiano que han tomado: las diferentes ideas políticas, las ciencias, la educación, las teorías económicas y en general la vida toda del hombre moderno. Cristo promete un suceso extraordinario para manifestar su amor a esta iglesia, una parte del pueblo judío lo reconocerá como Mesías y se convertirá públicamente. Esta conversión, indicada también en otras visiones del Libro, marcará a mi juicio el comienzo de los acontecimientos fina- les que precederán a la Parusía. [10].Has guardado mis palabras, que ponen a prueba la constancia, pues yo te protegeré en la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero y que probará a los habitantes de la tierra. [11].Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate la coro- na. Los verdaderos cristianos, no aquellos que solamente cumplen ritualmente y no sienten en su corazón el mensaje evangélico y lo practican, saben muy bien lo difícil que es mantenerse fiel a las enseñanzas de Cristo y de la Iglesia y ponerlas en práctica en una sociedad que en los hechos ha desplazado a Dios de su vida. Se debe ser muy constante y firme en las convicciones para no claudicar frente a un universo de mensajes que principalmente desde los medios de información propician todo lo contrario. Estos verdaderos discípulos de Cristo serán protegidos por El en la hora de la prueba la que ven- drá pronto, Jesús mismo ha dicho para acentuar lo terrible de ella que si el tiempo de esta prueba no se acortara ni los elegidos se salvarían. Vengo pronto dice el Señor, los profetas del optimismo y aquellos que dentro de la Iglesia han hecho del regreso de Cristo un acontecimiento indefinible por lo cual hablar de este es tiempo perdido, deberían prestar mejor atención a los signos de los tiempos que se están manifestando en esta época. El llamado a mantener con firmeza lo que se tiene reafirma que ya no es tiempo de reformas y cambios en la Iglesia: la doctrina, la liturgia, los dogmas, todo debe ser mantenido como un teso- ro inapreciable, única fuente de la verdad cuando el error y la oscuridad se enseñoreen en todo el mundo. [12].Al vencedor lo pondré como columna en el Templo de mi Dios, de donde nadie lo sacará. Grabaré en él el nombre de mi Dios, el nombre de la ciudad que baja del cielo, la nueva Jerusa- lén que viene de Dios, y mi nombre nuevo. Nuevamente se promete un premio doble, será columna es decir sustento en el nuevo mundo, simbolizado por la nueva Jerusalén, y esa condición la tendrá grabada en su persona. Es evidente la magnitud del premio lo cual lleva a pensar sobre lo demoníaco de la prueba que se avecina, repito Vengo pronto dice el Señor. [13].El que tenga oídos, oiga este mensaje del Espíritu a las Iglesias. 7.- LAODICEA [14].Escribe al ángel de la Iglesia de Laodicea: Así habla el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios Cristo está manifiesto en el mundo, es reconocido como quien es. El tiempo de esta Iglesia abarca desde el regreso de Cristo hasta el Juicio Final, es sumamente importante tener en cuenta que ambos acontecimientos están separados entre sí por un lapso que en el libro del Apocalipsis se fija en mil años, ver el capítulo 20, tiempo por el cual estará enca- denado el Demonio luego de la Parusía, pero que en la práctica puede ser o no de esa magnitud. Lo que debe quedar claro es que por alguna razón misteriosa no tendrá lugar el juicio inmedia- tamente después del regreso de Cristo, sino que habrá un periodo de espera cuyo significado tra- taré de interpretar. Aquí Cristo se presenta en toda su dimensión de ser el final de la historia de la salvación, el Amén, y el Testigo Fiel por antonomasia, principio de la misma creación. Realmente es difícil comprender el sentido de esta Iglesia, podemos decir que Cristo es Rey, El lo dijo, y por lo tanto debe ejercer esa condición, pero creo que hay algo más y tiene que ver con la justicia de Dios. Muchos hombres sufren y sufrieron en esta tierra: hambre, enfermedades, abusos, violencia, injusti- cias. A muchos se les ha negado a lo largo de los siglos el acceso a su dignidad de personas, se les escamoteó lo básico, se les quitó lo elemental de la vida: el alimento, el vestido, la vivienda, la fami- lia, la paz consigo mismo y con los demás, el derecho a decidir sobre su propia vida, en fin la liber- tad. Jesús ama en especial a los que sufren, yo también los amo y siento en lo profundo de mí, que este es el tiempo de la reparación, la tierra será finalmente de los humildes de corazón. Los hom- bres: roban, asesinan, destruyen, violentan, se prostituyen, muchos lo hacen por la maldad que exis- te en sus corazones, pero cuantos hay que obran así a causa del engaño de otros. El castigo de Dios será tremendo e inflexible con los dirigentes que en todos los tiempos escandalizaron y engañaron, también el Anticristo y su corte de malvados serán destruidos; sin embargo quedaran en el mundo hombres engañados, de toda raza y nación, que no conocen o no creen en Cristo vagando perdidos como ovejas sin pastor. Para estos y en ellos, o tal vez con ellos, para todos los hombres, a los que a lo largo de la historia de la humanidad les fue oscurecido el conocimiento de la verdad por causa de la maldad de otros hombres, existe esta Iglesia. Cristo hará visible su Reino, eliminará todo engaño y les otorgará la posibilidad de dar su respuesta personal, a la propuesta de salvación. Con Cristo presente y Satanás encadenado, los sobrevivientes de la Iglesia anterior, los fieles cris- tianos y los hombres justos según la conciencia natural que Dios ha impreso en cada uno, construi- rán un mundo cimentado en los valores cristianos. Sin embargo la conversión de estos hombres no será total, Cristo es exigente y quiere un compromiso absoluto, por eso no soportará esa tibieza y vomitará a los que no se conviertan en esta Iglesia. Su fin sobrevendrá cuando el Demonio sea sol- tado y se libre el combate definitivo. Que otra cosa que un desgraciado digno de compasión, es un buen hombre que conociendo la Ver- dad no la sigue sin condiciones? Es la figura del joven rico del Evangelio, Cristo le enseña el cami- no, pero él no lo sigue porque no quiere perder su riqueza; finalmente lo pierde todo porque pierde la vida eterna; Cristo lo mira con tristeza pero no lo sigue intentando hacerlo cambiar de idea, Dios respeta la libertad del hombre. Así será con los hombres de esta Iglesia si no abren sus ojos, Jesús al igual que al joven rico le dice cual es el camino. Realmente es un misterio esta actitud del hombre que frente a la Verdad, la rechaza; mucha debe de ser la soberbia y el orgullo humano para decirle que no al mismo Dios. Esto explicaría el final de esta Iglesia que pese a tenerlo a Cristo como cabeza visible lo rechaza, tal como hicieron los judíos que lo crucificaron aun cuando vieron sus obras. [15].Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! [16].Pero por- que eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca. En este punto es necesario realizar una consideración sobre dos promesas, en la carta a la Iglesia de Esmirna se promete al final que el vencedor no tiene que temer de la muerte segunda, por otra parte al final del capítulo 20 se promete a los mártires del último tiempo que la segunda muerte no tendrá poder sobre ellos. ¿Que significa la segunda muerte, como explicar su sentido? El Infierno no puede ser considerado como una segunda muerte porqué al mismo serán enviados luego de la resurrección los castigados en el Juicio Final, que ocurrirá después del periodo de la Iglesia que nos ocupa, para estar allí por toda la eternidad es decir que vivirán eternamente. Por lo tanto se debe asumir que de alguna manera misteriosa habrá muertos que volverán a vivir, creo que durante esta Iglesia, provenientes de todo el tiempo de existencia de la humani- dad, así luego de tener su posibilidad de salvarse morirán por segunda vez y serán finalmente juzgados durante el Juicio Final, inmediatamente antes de que se manifieste en todo su esplendor el Reino de Dios y los Justos pasen a gozar del mismo. Quienes son los que participarán del tiempo de esta Iglesia y pasarán por la segunda muerte: los considerados como justos a lo largo de toda la historia pero que murieron sin conocer a Cristo o sin convertirse, posiblemente también la multitud de niños que murieron sin ser bautizados o sin tener conciencia para adherirse a Cristo, tal vez también los millones de niños que no pudieron nacer por la maldad del hombre y el maldito aborto. La Tradición de la Iglesia mantuvo por años el concepto de la existencia del Limbo, lugar donde están los inocentes no bautizados, creo que este es el lugar donde esperarán los que deben vivir y morir por segunda vez. Jesús fue terminante cuando dijo a sus discípulos que aquel que no se bautice y crea en El no se salvará y todos sabemos que la Palabra del Señor es de cumplimiento inexorable, por lo tanto entiendo no cabe buscar atajos teológicos para tratar de explicar la salvación de los llamados justos fuera del cristianismo o de aquellos inocentes que no pudieron hacer su opción. Los hom- bres justo son aquellos que han seguido los dictados de la conciencia natural en la cual Dios im- planto las normas éticas esenciales para que el hombre pueda ser tal, sin embargo seguir a Cristo es dar un paso de magnitud inconmensurable frente a lo anterior, el Evangelio no es fácil de vivir pensemos solamente en lo que significa en amar a los enemigos. Los hombres justos mientras no incorporen a Cristo a su vida solamente serán tibios y estos por palabras del mismo Cristo son vomitados. [17].Tú piensas: Soy rico, tengo de todo, nada me falta. Y no te das cuenta de que eres un infe- liz, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo. [18].Te aconsejo que me compres oro refinado para que te hagas rico, ropas blancas para que te cubras y no tengas que avergonzarte de tu desnudez; por último pídeme un colirio que te pondrás en los ojos para ver. El hombre justo que sigue los dictados de su conciencia natural puede sentirse satisfecho de lo que es, ese es el sentido de pensarse rico, pero en realidad es pobre y digno de compasión porque no ha encontrado la Verdad, debe comprar oro refinado el más puro, vestirse y abrir sus ojos, en definitiva reconocer a Cristo y convertirse [19].Yo reprendo y corrijo a los que amo. Vamos, anímate y conviértete. [20].Mira que estoy a la puerta y llamo: si alguno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y comeré con él y él conmigo. Pongamos la atención en que Cristo se dirige a personas que ama, la justicia natural es amada por Dios, pero debe reprenderlos y corregirlos para que se conviertan. La salvación es solo posi- ble en Cristo y a través de Cristo. Sin embargo existe un hecho sumamente favorable y esperan- zador para la salvación de estos hombres, el Demonio está encadenado y no deberán sentir sus tentaciones, esa etapa la pasaron en su vida anterior, ahora solamente deben vencer la soberbia propia de todos los hombres y en un acto libre y único aceptar a Jesús como el Señor de su vida. Ya no hay castigos masivos como en la Iglesia anterior, Cristo ahora se ocupará individualmente de cada uno y llamará a su puerta, es decir a su corazón, para ofrecerle su compañía si es acepta- do. Impresiona la delicadeza del amor de Dios que no violenta la puerta, simplemente llama y solamen- te entra si lo invitan; que respeto tremendo a la libertad. Cristo ama a todos los hombres de esta Iglesia, no amenaza con castigos, sino que los reprende y corrige. [21].Al vencedor lo sentaré junto a mí en mi trono, del mismo modo que yo, después de vencer, me senté junto a mi Padre en su trono. El premio a los hombres de esta Iglesia que permanezcan fieles a Dios es la vida eterna. [22].El que tenga oídos, oiga este mensaje del Espíritu a las Iglesias. Notas: (1) Cristo dice en los Evangelios, que El es el camino la verdad y la vida y que solamente a través suyo se puede alcanzar la vida eterna. Cristo no puede mentirnos, luego me parece encontrar así el sentido a esta época, aun cuando soy conciente que no tiene asidero en las enseñanzas de la Iglesia. Dios es infinitamente justo y si fuimos creados a su imagen y semejanza, nuestro buen sentido de justicia tiene que ajustarse al de Dios. Por eso no me parece que los justos de todos los tiempos, se salven automáticamente en virtud del sacrificio redentor de Cristo. Acepto que solamente por el valor de dicho sacrificio podemos salvarnos y no por nuestros méritos, pero todos debemos pasar la prueba de vivir conforme al Evangelio y teniendo fe en el Señor. Creo entonces que durante esta Iglesia se producirá la resurrección de: los niños muertos sin bauti- zar, de los justos no cristianos, de los que vivieron fieles a la conciencia natural, en fin de todos aquellos que durante su vida sin conocer a Cristo vivieron en justicia. Todos tendrán así la oportuni- dad de abrirle la puerta a Jesús y alcanzar la vida eterna y librarse de la muerte segunda, la definiti- va. (2) Es oportuno aclararle al lector de que la Iglesia toma con mucho recelo, el concepto de una Igle- sia triunfante en la tierra con Cristo reinando como cabeza visible. Algunas concepciones heréticas explican esta actitud, la peor fue la de los milenaristas o kiliastas, que creían en una época de goces y placeres materiales lo que no se ajusta al mensaje evangélico. www.apokalipsis.com apocalipsis@apokalipsis.com Apocalipsis – Las Siete Cartas Juan Bautista Martinez _____________________________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________________________ Página: 1